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El consumo de Pornografía entre menores.

Publicado 21/04/2018

Millones de niños navegan a diario por internet con acceso libre a multitud de contenidos no aptos para todos los públicos y sin control. Sin cortapisas por parte de los buscadores. Los expertos corroboran los estudios como el del portal estadounidense Convenant Eyes, que estimó en 2015 que 9 de cada 10 niños y 6 de cada 10 niñas están expuestos a la pornografía on line antes de los 18 años.

Esa investigación, una de las más completas sobre el tema, establecía también que, de media, la primera visualización de pornografía se hace a los 12 años.

Se trata de unas estadísticas que asustan a los profesionales de la psicología y la psicoterapia y que confirman los peritos forenses informáticos cuando indagan en las entrañas de todo tipo de dispositivos electrónicos.

Los datos que ofrece la propia industria sobre el consumo pornográfico demuestran que los adolescentes son carne de cañón. Frente a esta droga fomentada por el modelo de educación afectivo-sexual que imponen las Administraciones, los expertos inciden en el papel de las familias.

Para un profesional de la informática no basta con eliminar el historial de consultas web para hacer desaparecer el rastro que dejamos en internet, por eso los peritos informáticos forenses son quienes pueden certificar que buena parte de los menores acceden a contenidos diversos para adultos. Según el estudio de Convenant Eyes, el 71% de los adolescentes han intentado ocultar a sus padres su actividad reciente en la red, bien sea borrando historiales, minimizando el navegador cuando está a la vista, borrando el material inapropiado o simplemente usando el móvil en lugar del ordenador.

 “Muchos niños que tienen acceso fácil a internet consumen pornografía a unas edades que no nos podemos ni imaginar”, advierte un perito informático forense que detecta a menudo casos de niños y niñas que visualizan en sus dispositivos electrónicos contenido para adultos. Para este profesional, la gravedad del caso se acentúa cuando los menores deciden dar un paso más allá e interactuar con la red, grabándose o fotografiándose completamente desnudos para participar en chats, foros o comunidades “donde hay auténticos depredadores sexuales dispuestos a cazar sus presas”. Las cifras del estudio de la web norteamericana avanza que el 20% de los jóvenes de 16 años y el 30% de los de 17 años de edad han realizado en algún momento prácticas de ‘sexting’, el fenómeno de fotografiarse en actitud provocativa para enviar las imágenes a otra persona. Aunque algo más alarmante es que el 4% de los niños de 12 años ha enviado o recibido alguna vez material de este tipo a través de sus dispositivos.

Niños y niñas preadolescentes llegan al consumo de la pornografía casi de manera accidental o inducido por otras personas, como compañeros de colegio. “Todo empieza cuando alguien en el colegio te dice que si pones ‘xxx’ en un buscador como Google salen personas desnudas; y todos sabemos cómo funcionan estas cosas, que un contenido te lleva a otro y así hasta acabar en portales de contenido sexual explícito”, comenta el perito.

La mayoría de las conexiones a internet se hacen ya desde dispositivos móviles, como teléfonos o tabletas, dejando en segundo lugar los accesos a través de ordenadores portátiles o de sobremesa. Por eso, el control de los mismos es muy importante para los padres, ya que podrán evitar el consumo de contenidos no aptos para las edades de sus hijos.

A diferencia de los ordenadores personales, los teléfonos móviles permiten la navegación por internet desde cualquier lugar. Por eso, es más importante, aún si cabe, instalar sistemas de control para evitar que estos dispositivos permitan que los niños accedan a contenidos poco recomendables. En la actualidad, existen aplicaciones muy interesantes, útiles y gratuitas que ayudarán a los padres a controlar la actividad de sus hijos en la red móvil y permiten el bloqueo de pornografía y de contenido inapropiado, posibilitan ver lo que el niño hace en las redes sociales como Facebook, Twitter, Instagram o Whatsapp, y también permiten gestionar el tiempo que pasan frente al móvil, la gestión y el bloqueo de juegos y aplicaciones, y el control de llamadas y SMS y seguimiento de geolocalización para saber dónde está el niño en todo momento.

Para ayudar en estas tareas de “vigilancia”, El Instituto Nacional de Ciberseguridad recomienda las siguientes herramientas para efectuar un correcto control parental: FamilyTime, Parental Click, Securekids, Qustodio, Norton Family, Control familiar de Microsoft, el Control Parental de Apple, ESET Parental Control para Android y Screentime. La presencia de la pornografía en la vida de muchos adolescentes es mucho más significativa de lo que la mayoría de los adultos piensa.

Los profesionales de la psicología y la psicoterapia ponen el grito en el cielo ante las estadísticas que aseguran que la pornografía está marcando la infancia de muchos niños. Que se consuma pornografía online por parte de niños es algo sumamente grave, porque a la larga puede provocar serios problemas y convertirse en “compulsivo y generar una adicción comparable a las drogas. Los adolescentes que ven pornografía se desorientan durante la fase de desarrollo en la que están aprendiendo a lidiar con su sexualidad y también es cuando son más vulnerables a las incertidumbres de sus creencias sexuales y sus valores morales.

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