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Sobre el fraude en Internet durante el confinamiento

Publicado 22/06/2020

Es indudable que Internet proporciona muchísimas ventajas y oportunidades, sin embargo, no es oro todo lo que reluce, y es que en ocasiones nos podemos encontrar con situaciones no esperadas, en las que podemos acabar siendo víctimas de algún fraude online.

El “supuesto” anonimato que proporciona Internet y la capacidad de realizar una acción desde cualquier lugar del mundo, facilita que en ciertas situaciones, se convierta en lugar perfecto para poner en circulación acciones de fraudes y estafas.

A esta situación, de por sí, complicada, se suma la creada por la crisis sanitaria del Covid-19 que nos ha tenido confinados en nuestros hogares durante varios meses, en los que, se ha apreciado un cambio significativo en nuestras  costumbres: Teletrabajo y compras on line principalmente. La incertidumbre creada por el estado de alarma decretado en España el 14 de marzo y sus posibles consecuencias cuando se levante el confinamiento están siendo aprovechadas por delincuentes que se valen de Internet para estafar.

El fraude en Internet se basa en la utilización maliciosa de los elementos sobre los que se construye el engaño. La presencia de estos elementos varía según el tipo de fraude y son utilizados de manera complementaria.

1.- La ingeniería social es la herramienta más utilizada para llevar a cabo toda clase de estafas, fraudes y timos sobre los usuarios más confiados a través del engaño. Estas técnicas consisten en utilizar un reclamo para atraer la atención del usuario y conseguir que actúe en la forma deseada, por ejemplo convenciéndole de la necesidad de que reenvíe un correo a su lista de direcciones, que abra un archivo que acaba de recibir que contiene un código malicioso, o que, como ocurre en el phishing, proporcione sus códigos y claves bancarias en una determinada página web. También se ha dado el caso de fraude en la venta de productos anti Covid-19.

Para captar la atención del usuario que recibe el correo, se utilizan referencias a temas de actualidad, nombres de personajes famosos, denuncias de injusticias o catástrofes humanitarias o fechas significativas como la Navidad. Además, los timadores advierten de consecuencias negativas para el usuario que no siga sus indicaciones.

2.- El correo masivo y no deseado, conocido como spam, constituye el mejor y más barato mecanismo de difusión de cualquier información y, por lo tanto, de cualquier intento de fraude.

3.- El malware, virus, ransomware, gusanos, troyanos, keyloggers, capturadores de pantalla, etc, diseñados específicamente para realizar tareas fraudulentas interceptan los datos que el usuario intercambia con una determinada entidad o las pulsaciones de su teclado.

4.- Falsos préstamos. La existencia y uso de las redes sociales permite a estos ciberdelincuentes, los que ofrecen supuestamente préstamos de dinero a bajo interés, anunciarse en cualquier perfil y llegar a una gran cantidad de personas a través de la viralización de sus anuncios.

5.- Encontrar pareja. En la gran mayoría de ocasiones, los ciberdelincuentes utilizarán este tipo de engaño para obtener, al igual que en los anteriores fraudes descritos, un beneficio económico. Las principales técnicas de engaño que utilizan son la suplantación de identidad, la creación de perfiles falsos en redes sociales, o el uso de la conocida ingeniería social. Una vez ganada la confianza de la víctima, solicitarán envíos de dinero bajo cualquier excusa. También fotos y vídeos de contenido sexual o comprometedor que posteriormente utilizarán para exprimir económicamente a la víctima (sextorsión), o para desacreditarla en Internet.

6.- Falsos alquileres de viviendas y/o ventas de vehículos. Son estafas basadas en ofrecer alquiler de inmuebles con unas prestaciones muy buenas a precios que están fuera del mercado, anormalmente bajos en relación a la calidad del inmueble, su ubicación, su presencia interna, etc. Este síntoma debe ser suficiente para ponernos en alerta y sospechar que pueda tratarse de una estafa. Esta misma casuística se está dando también con los automóviles. Se ofertan por diferentes páginas de ventas de segunda mano vehículos bien equipados a unos precios inusualmente bajos.

7.- El Covid-19 creó consecuencias impensadas para nuestra sociedad. El crimen organizado rápidamente respondió, creando campañas armadas a gran escala para defraudar a clientes de entidades financieras y otras, y robar datos personales, abusando del miedo y de la ansiedad relacionados con el Covid-19. Ha existido un significativo incremento en nuevas tipologías de riesgos de fraude y, en particular, aquellos relacionados con el gran número de registros de dominios de internet con el término COVID-19.

8.- Estafas de abastecimiento o suministro, aprovechando de la escasez de ciertos productos, demoras en entregas y la desesperación de la población por recursos, los defraudadores establecieron tiendas online falsas que venden suministros médicos de gran

demanda, tales como máscaras, guantes de látex y desinfectantes de manos.

9.- Estafas en tratamientos: el aumento del pánico por contraer el coronavirus ha creado un sector de la población en la búsqueda de cómo prevenir o curar el Covid-19. Utilizando las redes sociales o fórums online, los defraudadores promocionan productos falsos afirmando la prevención del virus y atraen a las víctimas con la promesa de vacunas, curas falsas y tratamientos no probados.

10.- Estafas vía aplicaciones para móviles, los defraudadores se encuentran desarrollando o manipulando aplicaciones para móviles, las cuales externamente aparentan seguir la dispersión del Covid-19. Sin embargo, una vez instalada, la aplicación infecta el dispositivo con un malware que puede ser utilizado para obtener información personal, datos sensibles, cuentas de banco o datos de tarjetas de crédito.

Los fraudes que se producen en Internet generan consecuencias muy dañinas para la credibilidad de la red y de quienes comercializan sus productos y servicios en internet de manera honesta. Es muy positivo que se dé a conocer información sobre fraudes, esto ayuda a que el usuario esté debidamente informado sobre cómo prevenirlos, pero no todo es fraude en la red, internet se está convirtiendo en un medio de comercialización que cada vez toma mayor importancia y trae beneficios tanto para vendedores como compradores.

La mejor forma para no caer en estos engaños es conocer las técnicas más usadas por los estafadores y ver cuáles son las señales que deben ponernos alerta.

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